Te subes a la plataforma de lanzamiento, en lo alto de Jumeirah Beach Residence, escuchas las breves instrucciones de seguridad, sientes cómo se te ajusta el arnés y, de repente, Dubai Marina se abre ante ti, con sus edificios de cristal, el agua y esos yates que parecen de juguete. La caída es inmediata, pero la primera sensación no es tanto de caer como de deslizarse.
XLine se creó para convertir el horizonte de Dubái en una experiencia, en lugar de un simple telón de fondo. XDubai lo diseñó como un recorrido urbano de 1 km que aprovecha las torres, el agua del puerto deportivo y la escala vertical como atractivo en sí mismo, y no solo como el entorno que lo rodea.
Lo mejor es lo cercana que te resulta la ciudad después. No te limitas a contemplar la Marina de Dubái; la atraviesas de un tirón, lo suficientemente cerca como para seguir el trazado del canal y distinguir las siluetas de las torres. Pocas atracciones combinan el miedo, la velocidad y la perspectiva de una forma tan perfecta.
No lo hagas si: no te gustan las alturas, las posiciones boca abajo con arnés o pagar un precio elevado por una emoción que dura menos de 90 segundos.